Todo podía pasar y todo estaba por decidir en la última etapa del Tour Femmes 2026, especialmente cuando la primera y segunda clasificada estaban separadas por únicamente 8 segundos, la diferencia más exigua de siempre en esta carrera a falta de una jornada, emoción llegando a la ultima etapa.
El recorrido invitaba a cualquier posible escenario, cualquier posible cábala, sólo 99 km, pero más de 2.300 metros de desnivel positivo, un sube y baja constante con cuatro pasos por el Col d’Eze, todo un clásico de la París-Niza que siempre augura espectáculo y puede poner la carrera patas arriba en el último momento.La corredora más joven de esta edición, de sólo 19 años y que está llamada a grandes cosas en el futuro, quiso cerrar su primera participación en la Grande Boucle dejando su sello de calidad, Paula Ostiz pasó al ataque a casi 80 km de meta, con la polaca Malwina Mul (Cofidis), la aventura duró pocos minutos, todo lo que tardó el Canyon SRAM en ponerse a tirar a bloque en el segundo ascenso.Con 67 km por delante, el ritmo infernal del Canyon hizo que perdiera contacto del reducido grupo de favoritas Marlen Reusser, la suiza, que ha ido claramente de más a menos en este Tour, entraba en crisis total y, con todo lo que quedaba por delante, quedaba claro que iba a decir adiós al podio, fue aún mayor la perdida de tiempo cuando la suiza sufría una caída en el descenso.Con Reusser fuera del grupo cabecero, Paula Blasi estaba un pasito más cerca del top-5, a 2 km de coronar Eze por tercera vez, la catalana atacó con todo, formó un pequeño corte, no hizo demasiado daño, por lo que desistió en cuanto miró hacia atrás y veía que no hacia daño al grupo reducido de favoritas.Llegó el ataque de Niewiadoma en Eze, encontró la sólida respuesta de Vollering, que sin evidenciar mucho esfuerzo siguió su rueda, Vollering pensó que la mejor defensa sería un buen ataque, así que decidió probar a Kasia con un potente cambio de ritmo, no resultó efectivo, cerca de coronar, Vollering volvió a acelerar el ritmo constante y a base de ritmo destrozó a la polaca, dejándola descolgada, paso por ultima vez por el alto y demostrando el buen momento y la superioridad sobre sus rivales, llegando a meta en solitario y disfrutando de su triunfo.


















































