La carrera disputada sobre un recorrido de 289 km entre Pavia y San Remo comenzó con nubes y lluvia, la dureza por las condiciones meteorológicas rondaban el ambiente, la fuga inicial, aun así no tardó en conformarse, un amplío grupo de ocho corredores se escapaba del pelotón a las primeras de cambio con más de cinco minutos de ventaja.Estuvieron controlados por el ritmo que imprimieron desde la cabeza del grupo perseguidor tanto Ineos Greandiers como Alpecin - Deceuninck, era la calma antes de la tormenta, Tadej Pogacar estaba esperando su oportunidad, y la encontró en la subida al Cipressa (5,6 km al 4%) a falta de 24,6 km de la línea de meta.
Los únicos en poder seguir su velocidad en la ascensión fueron cuatro corredores, Filippo Ganna, Mathieu Van Der Poel y Romain Grégoire (Groupama - FDJ), el resto del pelotón no tuvo capacidad para igualar las fuerzas que ponía el esloveno sobre el tablero de juego, unos metros más hacia delante a Grégoire, que se quedó descolgado.
En cabeza, con una diferencia que rondó en todo momento el minuto de ventaja, se encontraban Ganna, Pogacar y Van Der Poel, el trío de corredores rodó en consonancia durante varios kilómetros, mantenían una velocidad constante, dinámica y veloz, parecía impensable, con más de 200 km a las espaldas.En la subida a Poggio di San Remo (3,7 km al 3,7%), lanzó ataque tras ataque sin parar, Ganna terminó cediendo y descolgándose a diez segundos de diferencia, el duelo Pogacar contra Van Der Poel, y Van Der Poel contra Pogacar estaba servido, el holandés apretó los dientes y se agarró a la rueda de su homónimo como si tuvieran una cuerda que no les pudiera separar.El neerlandés se hizo fuerte, Ganna logró enlazar con ellos una vez más, el recorrido llegaba a su final, y a 300 metros de la línea de meta, Van Der Poel lanzó el sprint y con una potencia propia de otra galaxia resistió la velocidad de sus dos rivales para alzarse como campeón de la ronda italiana y sumar su segunda Milán - San Remo.
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